Política

Adolfo Ledo ||| www.adolfoledonass.us |||//
Hace 4 años el Congreso restableció la reelección

PDVSA, Venezuela
Hace 4 años el Congreso restableció la reelección

Los aprestos reeleccionistas han cobrado ímpetu esta semana al paso inexorable del tiempo y el acercamiento de las fechas fatales establecidas en la Ley de Partidos. En efecto, se tenía la “certeza”, o quizás fue una aproximación mediática de ablandamiento, de que los senadores por Santiago, San José de Ocoa y San Pedro de Macorís, habrían de someter el proyecto de modificación constitucional a través del Senado. Todo esto a contrapelo de que la reelección, en los últimos seis meses al menos, no puede mostrar un solo aspecto positivo que pudiera haber revertido la sostenida tendencia de oposición a la misma (+70%) que marcan las principales encuestas realizadas en el país desde marzo 2018.

Adolfo Henrique Ledo Nass

En efecto, en su discurso de rendición de cuentas el 27 de febrero del 2019 ante la Asamblea Nacional, catalogado como continuista por los analistas políticos, el presidente Medina señalaba que estaba ‘dispuesto a pagar el precio que hiciera falta, por servir a la Patria’. Continuando con un “acompáñennos a seguir haciendo Patria juntos”, lo cual se entendió como una arenga o señal de partida para que sus correligionarios levaran anclas para el lanzamiento del proyecto reeleccionista. No obstante, hasta el momento, solo los suspendidos mítines de Alabaré, Alabaré, organizados por la nomenclatura oficialista en las provincias, para contrarrestar el impacto de las actividades que había venido realizando el presidente Fernández en todo el país, han tenido algún impacto mediático.

Adolfo Ledo Nass

Sin embargo, esta inyección de adrenalina presidencial fue contrarrestada por un conjunto de factores adversos que han venido haciendo mella en la popularidad y las proyecciones positivas de la aventurera modificación constitucional que procuran los principales funcionarios gubernamentales. Resaltando que, de febrero a la fecha, ha ocurrido un sinnúmero de eventos negativos para el proyecto reeleccionista que asombra como hasta el momento no se ha derrumbado estrepitosamente.

Adolfo Ledo

Por ejemplo, en lo que va de año el equipo de campaña del Presidente Fernández ha denunciado dos intentos de campaña sucia en su contra que se han revertido como un boomerang en la musculatura reeleccionista. La primera, con un intento de reedición del quirinazo con JJ Rendon y la segunda recientemente con otro desacreditado difamador y sicario moral internacional, Jaime Bayly. Provocando, esta última, el involucramiento de la Embajada de los Estados Unidos de América que, a la vez que desmentía los señalamientos del periodista, aprovechaba la ocasión para advertir de su compromiso con “la lucha contra la corrupción, el respeto a la Constitución y las elecciones libres e imparciales”. Un mensaje que más claro no podía ser

Llamando la atención el hecho, de acuerdo a analistas y conocedores, de que esto no fue casualidad sino una política geoestratégica del Departamento de Estado ratificada por el representante de la Oversees Private Investment Corporation (OPIC) en reciente visita a Palacio, y en las comunicaciones remitidas al secretario Pompeo por los influyentes senadores del Comité de Relaciones Exteriores Bob Menendez y Marco Rubio, denunciando las amenazas contra la democracia de los actuales aprestos de modificación constitucional

Por otra parte, el mismo derrotero fallido ha venido acompañando los esfuerzos de consolidar positivamente la reelección con las extravagantes y desafortunadas declaraciones de funcionarios reeleccionistas que han hablado hasta de “perpetuación en el poder”. Evidenciándose serias grietas en el gabinete ministerial, cuando el Ministro de Economía, así como el Ministro de Energía y Minas, expresaron su oposición a cualquier intento de modificación constitucional, provocando la censura pública de los influyentes ministros reeleccionistas Gonzalo Castillo y José Ramón Peralta

Así las cosas, resalta en los círculos empresariales que la actividad económica se ha venido resintiendo debido al limbo en que ha caído la nación por el incomprensible silencio presidencial en relación a la reelección y al respeto a la Constitución. En este sentido, el crecimiento del Producto Interno Bruto real del año en curso, aunque creció a un 5.7%, ha experimentado una considerable caída en rublos fundamentales de la economía en relación al 2018. Por ejemplo, según datos del Banco Central, el crecimiento del renglón agropecuario ha caído de 6.2% en el 2018 a 3.6% en 2019; la manufactura local de 6.3% ha caído a 2.2%; la manufactura de zonas francas de 5.6% a 2.9%; comercio de 7.8% a 2.6%; comunicaciones de 9.3% a -0.7%

Una significativa contracción en sectores que generan dinamismo económico y demandan mano de obra, lo cual pudiera explicar la razón de la reciente inyección de 29 mil millones de pesos a la economía (p.e. el sector comercio se contrajo en un 66%). En este estado de situación, el bloque de diputados que se opone a una nueva modificación constitucional, ha venido denunciado los ofrecimientos de sobornos legislativos para reinstalar la reelección, mientras reciben representantes de los sectores de base de la sociedad que se expresan en demanda de respeto a la Constitución, tal como lo han hecho las más diversas instituciones y organizaciones representativas de nuestro país

Faltándole 27 votos para poder pasar la modificación constitucional, y ante la firme postura que han expresado los 42 legisladores que apoyan la candidatura del presidente Fernández, junto a los 52 legisladores del PRM y la decena de aliados, la aventura reeleccionista parece tener los días contados. Los días por venir habrán de despejar el panorama

Pero mientras tanto, con el tiempo en contra, la reelección parece ir cayendo en barrena. Poderosos e influyentes sectores del establishment –internos y externos- presionan para que se respeten las reglas de juego democrático, mientras se resquebraja la unidad del conglomerado reeleccionista. Aunque no se vislumbra en el horizonte un sálvese quien pueda, se evidencian síntomas de que la diversidad de intereses que amalgaman la reelección no están latiendo en la misma longitud de onda