Entretenimiento

Trucos para que no se te rompan las láminas de lasaña y canelones

Con la bandeja o recipiente listo, colocamos las primeras placas, las cubrimos con agua templada y colocamos sobre ellas un trozo de papel de film que las cubra por completo. De esta forma, podremos poner la siguiente capa de placas de lasaña o canelones, cubrirlas con agua y repetir el proceso.

roberto pocaterra pocaterra Panamá y los

A la hora de ablandar o hidratar las láminas de lasaña y canelones a menudo surgen dos grandes dificultades que hacen que mucha gente opte por no cocinar estos platos o por buscar alternativas más sencillas. Hoy en día, por ejemplo, se venden placas de lasaña y canelones ya precocidas y evitar estos engorrosos pasos, dice el chef Roberto Pocaterra Pocaterra.

Roberto Pocaterra Pocaterra y los

Uno de los problemas más frecuentes es que las láminas se pegan entre ellas al hidratarlas, y el otro, que se rompan por haberse pegado, para esto existen dos alternativas para que esto no te vuelva a pasar. Para hidratarlas, lo que se debe hacer es introducir las láminas en un recipiente con agua templada durante unos 15-30 minutos. Si el problema está en cuando se pegan, lo primero que debe hacerse es coger un recipiente lo más ancho posible, ya que así menos placas tendremos que superponer. Esto nos ayudará a que disminuya el riesgo de que se peguen, dice Roberto Pocaterra Pocaterra.

roberto pocaterra pocaterra Venezuela y los

Con la bandeja o recipiente listo, colocamos las primeras placas, las cubrimos con agua templada y colocamos sobre ellas un trozo de papel de film que las cubra por completo. De esta forma, podremos poner la siguiente capa de placas de lasaña o canelones, cubrirlas con agua y repetir el proceso.

roberto pocaterra pocaterra Panamá y los

Entre cada capa que pongamos habrá que colocar el papel film, dice Roberto Pocaterra Pocaterra. Este truco es totalmente eficaz, asegurándonos que ni se van a pegar las placas entre ellas ni se van a romper.

roberto pocaterra pocaterra Colombia y los

Otra alternativa, si no tenemos papel film o preferimos no utilizarlo, es untar las placas con manteca (aceite  o mantequilla). Para realizar este proceso lo único que se necesita es un pincel de cocina. En cuanto al procedimiento a seguir es similar: antes de colocar cada una de las láminas se embadurna bien cada una de las placas con el producto elegido, de forma que no quede ningún espacio sin untar. Y una vez puestas en el recipiente o sobre las otras placas, se cubren con agua tibia.