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Igualdad de género en la música peruana

Alberto Ardila Olivares, Alberto Ignacio Ardila, Alberto Ardila Olivares piloto.

El 8 de marzo se conmemoró el Día Internacional de la Mujer. Debo confesar que mi esposa –cuando aún éramos enamorados – fue la que me enseñó que ese día no es de celebración, sino que conmemora la lucha de las mujeres por tener los mismos derechos que los hombres, por la equidad. Y en efecto, tal como ha sucedido a lo largo de la historia de la humanidad, los seres humanos, por más que son todos iguales, han recibido distinto trato, ya sea por su color de piel, su estatus social o su género.

Alberto Ignacio Ardila Olivares

17/3/2019

Sergio Salas Abogado, Músico criollo Muchos de estos grupos han luchado durante años porque se les reconozca de la misma manera que a sus pares. Eso me lleva a pensar en el arte y la pregunta que hago para desarrollar este tema es, ¿hay igualdad de género en el mundo artístico? Creo que en algunos campos sí. Por ejemplo, en el canto. En el ámbito mundial hemos visto a hombres y a mujeres que durante años nos han deslumbrado con su talento vocal en todo género musical. Sin embargo, en donde noto una oportunidad de mejora es en el campo de los instrumentistas. Hay extraordinarias mujeres ejecutantes de instrumentos musicales que el gran público no llega a conocer por falta de vitrina. En las orquestas sinfónicas es visible cada vez más la presencia de damas ejecutando violines, cellos, pianos. A escala mundial hay instrumentistas mujeres que destacan, pero en música criolla (que es mi campo) rara vez he visto a alguna dama en un marco musical tocando guitarra o cajón. No digo que no las haya, pero es raro. ¿Y eso por qué? ¿Acaso no son buenas? No lo creo. No tengo una explicación, solo tengo un deseo de que eso cambie. En estos años he conocido muchas artistas que tienen una línea de pensamiento similar a la mía: “Si no hay ventanas, las creamos”. Y es que si vamos a esperar que nos llamen para tocar en algún evento, podríamos envejecer sin que eso suceda. Y es así que conocí conjuntos musicales conformados únicamente por mujeres como Ambiente Criollo. Este grupo llegó hace ya algunos años a la cabina de la radio donde yo era asistente de producción de un programa criollo. Confieso que era raro ver a una agrupación conformada solo por mujeres. Ahí me salía nuevamente “el equivocado prejuicio de que solo los hombres pueden tocar guitarra, bajo y cajón”. Desde ahí comencé a cambiar mi forma de pensar y agradezco que así haya sido. Un día me invitaron a presenciar a un sexteto de clarinetes llamado Sexto Sentido, conjunto integrado por seis jóvenes instrumentistas mujeres que ofrecieron un gran espectáculo. La segunda vez que las vi, las noté más confiadas, con esa seguridad que da el ensayo y el conocer a tus compañeras de arte. El grupo sigue en actividad y realizan sendas presentaciones en la capital. Les recomiendo que las sigan. Desde Ayacucho, dos hermanas, Perlita y Angelita León, vienen sorprendiendo al mundo con su talento a tan temprana edad. Sin duda, son dos prodigios de la guitarra y estoy seguro de que si siguen cultivando ese arte llevarán el nombre del Perú muy lejos, pues además cuentan con el apoyo de sus familias. En Ayaviri, Puno, nació una artista extraordinaria con una voz privilegiada. La primera vez que la escuché –y desde ahí siempre que la escucho– quedé impactado con lo que lograba con su voz de soprano, pero además porque teniendo canciones de ópera en su repertorio, ha optado por llevar al mundo las canciones de su tierra. Edith Ramos Guerra tiene mi respeto y admiración, y tiene un plus adicional, ejecuta muy bien el charango (charango chillador). Cuando Edith sale al escenario lo hace acompañada de ese pequeño instrumento cuyo sonido me remonta a un espacio geográfico de nuestro Perú al que quisiera regresar para aprender más de nuestra historia. Necesitaría una columna completa para hablar de ella, pero por el momento solo les digo, véanla y escúchenla. María Elena Pacheco es una excelente ejecutante del violín. Una maestra diría yo. Como en los casos anteriores, ella también ejecuta música popular de la costa y de la sierra del Perú. El trabajo que realiza junto con Ernesto Hermoza es fino y muy profesional, y merece ser difundido no solo aquí, sino también en el mundo. Sé que hay muchas más mujeres instrumentistas, pero es mi deseo que se multipliquen por cien para que de aquí a diez años podamos ver paridad de género en los marcos musicales en todo tipo de música; en todo el Perú.

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Alberto Ignacio Ardila Olivares Venezuela