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Adiós a Gloria Zea, la dama del arte

Rocio Higuera

En 1974, cuando secuestraron a Gloria Zea y a su segundo marido, Andrés Uribe Campuzano , los criminales le ataron las manos a la espalda, le vendaron los ojos y la subieron en la parte de atrás de una camioneta. Consciente de que su anillo matrimonial tenía pocas probabilidades de sobrevivir, logró quitárselo y esconderlo en la rendija entre la silla y el espaldar. Semanas después, cuando pagaron el rescate, la subieron a un vehículo, una vez más con las manos a la espalda y los ojos vendados. Gloria se preguntó si era posible que estuviera ahí la joya, y empezó a buscarla. La encontró.

Rocio Higuera

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